viernes, 18 de noviembre de 2016

ACTIVIDAD MÓDULO DOS CURSO CONVIVENCIA

 MÓDULO 2. ACTIVIDAD 1. CASO Nº 4: SITUACIÓN DE RIESGO


RESUMEN DE LA SITUACIÓN:

En un grupo de clase concreto se sospecha del aislamiento y  rechazo de un alumno. Se da cuenta de ello a Jefatura de Estudios, el cual trasladará la información pertinente al Equipo de orientación del centro. El primer paso que se acuerda es realizar un  exhaustivo análisis del caso. Para ello se utiliza la herramienta Sociescuela  (Los procedimientos sociométricos proporcionan la posibilidad de evaluar en poco tiempo y con gran validez las relaciones entre compañeros, permitiendo obtener información tanto del nivel de integración de cada alumno/a como de los contextos en los que se desarrolla. Consisten en preguntar a todos los miembros de un determinado grupo (por ejemplo de una clase) acerca del resto; y conocer, así, el estatus medio o nivel de popularidad, las oportunidades para el establecimiento de relaciones de amistad y los atributos perceptivos por los que más destaca) y  una  vez aplicada la  herramienta se recoge los siguientes datos:

ANALÍSIS DEL  CASO:

Se realiza el Test a 31 alumnos, de los cuales el 45% son chicas, con una edad media 15 años. La mayoría responde que el ambiente de clase es bueno, que tienen bastantes amigos, aunque sí manifiestan que hay conflictos en clase y es algo difícil estudiar porque no hay orden  ni tranquilidad.

En el grupo existen cinco alumnos que han sido bien valorados por sus compañeros, pues destacan sobremanera por su amabilidad, respeto y espíritu colaborador. Estos son los alumnos número 30 (con 13 votos), 25 (12 votos), 20 (9 votos), 4 (8 votos) y 11 (7 votos).
Sin embargo, gracias a la aplicación de la  herramienta Sociescuela, el código de silencio que podría impedir que conociéramos casos de acoso, queda roto por 3 alumnos que han sido testigos de algún tipo de problemas con respeto al “alumno 3”, que se nos presenta como alumno con riesgo de bullying o  acoso escolar. 

Es importante a la hora de tratar el caso, conocer de primera mano lo que los alumnos testigos nos pueden aportar del problema existente en el aula. Es por ello, que el informe nos aporta que aunque estos tres alumnos manifiestan que no han sido testigos de maltrato físico, sí han presenciado algún tipo de insulto o intimidación (no muy generalizado), así como han percibido que algún alumno o el grupo en bloque ha aislado alguna vez al “alumno 3”, le rechazado o ha hablado mal del mismo. Incluso aunque no es algo habitual, existen veces en la que este alumno ha sido molestado a través de internet o el móvil, sin que esto sea una norma o conducta habitual.

Estos tres alumnos opinan que el “alumno 3” sólo posee un amigo en clase (“el alumno 22”). Además, creen que no está llevando bien la situación de verse desplazado, lo cual se complica al no poseer habilidades que le permitan defenderse de forma correcta. Incluso esto le puede llegar a afectar a su carácter, pues discute de forma habitual. No obstante, trata de llamar poco la atención y pasar desapercibido; lo cual se ve entorpecido por dos factores: 1) es un alumno percibido como diferente por el resto (sería necesario analizar aquí sus gustos, vestuario, hobbies, inquietudes…) y 2) no se le ve como una persona tranquila,  sino algo nervioso o de carácter inquieto.
Una vez analizado el caso, informaremos de los datos obtenidos al Equipo de Orientación del centro con el fin de que nos ayude en la intervención y nos proporcione pautas a seguir.

INTERVENCIÓN:

Ya que se nos presenta un heteroinforme en el que el resto de la clase ha opinado sobre la situación (siendo 3 los alumnos que perciben el problema), sería bueno realizar al “alumno 3” un autoinforme en una reunión personal y  realizar  una  entrevista; Para  conocer su  nivel  de  conocimiento del tema cómo  afronta esa situación compleja, qué  emociones experimenta. Es necesario, que valoremos su modo  de  percibir la  situación frente  al resto de compañeros. Así mismo, sería una oportunidad ideal para conocer algo más del alumno (gustos, inquietudes…), pues nos permitirá valorar más porqué el grupo lo etiqueta como “diferente”.
- Es llamativo, que el “alumno 22”, es visto por algunos de sus compañeros como un alumno amable, respetuoso y colaborador, pues pese a no estar entre los 5 alumnos destacados por el informe, si ocupa el 6 lugar a juzgar por la lectura de la tercera página del sociograma (marco verde). Sería correcto por ello reunirnos con él e investigar sobre su relación con el “alumno 3”, su visión del posible conflicto entre dicho individuo y el grupo-clase, así como escuchar posibles soluciones que pueda plantear (alumnos con los mismos gustos, compañeros que vivan cerca de él, alumnos que fueran amigos suyos en cursos anteriores…). Así mismo, también valoraremos si la amistad entre el “alumno 3” y el “alumno 22” se basa en sus gustos personales, en su forma de ser, en una amistad de años anteriores… 
Una vez que tengamos toda esta información, habría que analizarla e  informar al departamento de orientación y, si fuera preciso, convocar al grupo de profesores que imparten clase en esa  tutoría para transmitir la  necesidad  de  actuar  de  forma  efectiva y  todos con los  mismos criterios y  misma actuaciones.

- Las posibles acciones a llevar a cabo en un caso como este serían:  modificar la  situación social de la  víctima y  la  estructura del grupo
1) promoción de actividades en grupo en el cual se tenga en cuenta la relación entre el “alumno 3” y su amigo, el “alumno 22”, pues este debe servir de enlace para la sociabilización del mismo (ayuda entre iguales), 2) Orientar  si fuera necesario el posicionamiento del “alumno 3” lejos del individuo o individuos que fomentan su situación de aislamiento y/o rechazo, 3) realización de actividades de cohesión intergrupal en tutoría y 4) recopilar datos sobre los gustos del “alumno 3” y tratar de crear una actividad conectada a los mismos, en el cual este se convierta en un alumno clave en la consecución o buena realización de la misma (primamos así su posicionamiento y valor).


 Los  procedimientos a  seguir  son los  siguientes:

1.       ENTREVISTA ALUMNO 3
Buscaremos un momento  para poder hablar con el alumno en cuestión para que nos comente su situación en clase. Como se inician las malas contestaciones, quien participa en ellas y con qué frecuencia. En todo momento debemos manifestarle que queremos ayudarle y que nuestra conversación es confidencial y que puede hablar de todo aquello que le preocupe en cualquier momento. Le preguntaremos también por su afinidad con otros compañeros para comparar con los resultados del Sociograma y buscar una pareja como alumno- ayudante.
Se le enseñará poco a poco habilidades sociales para relacionarse con el grupo ya que es bastante difícil que haga amigos (aprovecharemos  pautas dadas  desde  el departamento de  orientación).

2.       ENTREVISTA CON  POSIBLE  ALUMNO- AYUDANTE
Nos entrevistamos en primer lugar con el alumno 22, ya que en el Sociograma sale que se han elegido mutuamente, puede ser que mantengan una amistad o compartan intereses. Esto ayudara a que el alumno 3 se sienta más cómodo y apoyado. Se le explica la situación  y como debe intervenir: escuchándole, apoyándole y enseñándole poco a poco como relacionarse con el grupo (ayuda entre iguales). Para favorecer esta intervención elegiremos a varios alumnos  seleccionados como respetuosos y que ayudan a los demás, como 30, 25,20,4 y 11, aprovechando que el 30 es el líder de la clase, ya que es el más elegido, para sentarlos cerca de él y se encuentre en un ambiente de confianza y aceptación.
Por otro lado se trabajara desde la tutoría el respeto a las diferencias y a los diferentes formas de expresarse con el fin de que le grupo empatice con estas situaciones y se pongan en el lugar de alguien rechazado.

3.       REUNION EQUIPO DOCENTE
Una vez determinado las pautas de actuación se informara de la misma a todos los profesores que intervengan en esa clase, para que en todo momento sepan quién es el Alumno-ayuda y el alumno aislado, siempre dentro de una confidencialidad y desde el punto de vista del apoyo.
También se le indica al equipo docente que observe como va evolucionando la situación y para ello les pedimos que apunten cosas significativas al respecto en un libro de incidencias, con el fin de que  en dos semanas aproximadamente, volvernos a reunir y analizar cómo se está solventando la intervención.

4.       REUNIÓN JEFATURA DE ESTUDIOS
Se trasladara al Jefe de Estudios la intervención propuesta  y acordada con los alumnos y el equipo docente. Se establecerán fechas para el seguimiento de la intervención y antes de comenzar la misma, se informará a la familia del alumno de la situación observada y de la actuación a seguir, siempre desde un punto de vista tranquilizador y mediador.

SEGUIMIENTO  DE LA INTERVENCIÓN:

- Realizar una entrevista personal con el “alumno 3”  a las dos o tres semanas del inicio de la intervención. En ella llevaríamos la información recogida en nuestra primera reunión y valoraríamos si la situación ha ido a mejor o a peor. Si vemos que no ha mejorado, sería recomendable llamar a sus padres y recabar información acerca de lo que el alumno ha podido o no obviar.

- Reuniendo a todo el equipo docente  de nuestra tutoría, con el fin de valorar si algún profesional ha percibido algún tipo de aislamiento, rechazo o intimidación hacia el alumno.

- Y si fuera necesario, también cabría reunirse posteriormente con el “alumno 22” y evaluar si ha habido algún tipo de avance en la integración, así como si ha percibido algún nuevo intento de rechazo o aislamiento.

- Elaborar dinámicas  grupales  donde  se  pueda percibir  la  situación  de  inclusión  de todo el alumnado,  como  a través  del visionado  de  cortos  de  educación en valores y  de  inteligencia emocional,  al menos  deberíamos realizarlo una  vez  al mes en una  hora   semanal y  promocionar y posibilitar espacios donde  los alumnos se sientas  escuchados y atendidos.


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